miércoles, 25 de junio de 2014

Segunda entrega: Ensayo crítico sobre la paz


ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ

Escrito por:

Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira

Especialista en Historia Militar

SEGUNDA ENTREGA

         Para ello es materia primordial atacar de frente y con compromiso, los abismos sociales que son causantes directos de la gran pobreza y denigración existente en la región. ¡No hay algo más  doloroso para una persona marginada de la riqueza de su patria, que el  saber y sentirse pobre, y no tener ninguna oportunidad para acceder a la misma!

          Al tratar de abarcar el concepto de la paz, hay que entender la dificultad representada en sintetizar una idea tan amplia y repleta de conceptualizaciones tan disimiles, que como consecuencia traería y de hecho generaría, fricción para quien los confronte.

         Solo la justicia social y la comunión de esfuerzos balanceados y dirigidos hacia la paz, lograrán reducir los abismos sociales haciendo materializar en principio, un diáfano equilibrio que irá apuntalándose con el transcurrir del tiempo, para darse en sí mismo la suficiente fortaleza y poder perdurar en contra de los avatares de grupos poderosos empecinados históricamente en torpedearla.

Hay que redescubrir la paz y todo su significado, esto puede lograrse mediante la utilización del método discursivo,  impactando los modelos educacionales en todos los niveles y modificando paulatinamente las actitudes y los comportamientos humanos, erradicando la siguiente idea: ¡Que los eventos históricos violentos son cíclicos y como resultado tienden a reeditarse¡

 Entonces surge un cuestionamiento: ¿Por qué la paz no se reedita?

El verdadero enemigo de la paz en estas últimas tres centurias en el hemisferio occidental, ha sido la imposición del poder del hombre sobre el hombre, el ansia de dominación y subyugación de los pueblos y la acumulación generacional de las riquezas minerales y cualquier otro fruto generador de codicia, capaz de comprar las conciencias humanas encargadas de perturbarla, haciendo cíclica la escala de violencia como herencia transmitida de padre a hijo, creando un círculo vicioso de rancio abolengo, escudos de armas, apellidos notables y lacayos servirles para mantenerlos.

Debemos ser responsables y proponer amplias perspectivas de análisis y estudio para desarrollar renovados conceptos sobre la paz, utilizando como premisa fundamental, la justicia social, la cual jamás deberá estar subordinada al poder económico y político, estas dos últimas se han encargado de invisibilizarla, cometiéndose crímenes históricos en contra de la humanidad y el ambiente, ya que el eslabón más sensible de esta cadena ha sido precisamente el ser humano desposeído y sin educación para defenderse.

 Ejemplos históricos sobran y están relatados en hermosas historiografías representando obras épicas pero, de un pasado aborrecible y absolutamente condenable.

Hay que ubicar la paz en el contexto del nuevo concepto de integración de los pueblos suramericanos, como el elemento central del poder disuasivo sin necesidad de buscar otros elementos más pueriles para emplearlos en legítima defensa, evitando con esto, formar parte de los viejos esquemas de dominación que han permitido precisamente subyugarnos y someternos a líneas de consumo político, para satisfacer  grupos de poder establecidos en las áreas de: industria de armamento, químico-farmacéutico y petroquímico, denominándolas: triadas de grandes mafias, que cocinan en estas regiones sus grandes negociados en contra de los pueblos, generando constantes conflictos en detrimento del estado de paz.
Continuará...

martes, 24 de junio de 2014

Saludos a todas y todos, les entrego para su disfrute, la primera parte de un estudio sobre el fenómeno de la paz


 ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ

Escrito por:
Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira
Especialista en Historia Militar

PRIMERA ENTREGA

         Al escoger este tema ¿PAZ? tan complejo y heterogéneo, salta a todas luces la imperiosa necesidad de evaluar este concepto fuera de cualquier parámetro observado por historiadores, filósofos, literatos, religiosos, psicólogos, científicos, humanistas y antropólogos entre otros, se observa la paz como algo que siempre ha estado allí, pero que nadie comprende, al contrario, hay que ver este fenómeno netamente humano e intangible como parte de un conjunto de acciones, expresiones, sensaciones, percepciones, intuiciones, entonces surge la pregunta: ¿Por qué la paz nos hace sentir bien?.

         Definitivamente hay que establecer como un todo, que la paz es la más excelsa manifestación de tolerancia y comprensión que hay entre los seres humanos y funciona como un lenguaje, sin palabras o sonidos guturales o expresiones escritas, es un código de conducta que todos, absolutamente todos los seres humanos practicamos desde que la especie empezó a convivir en espacios organizados como sociedad, y es desde ese momento, la paz inició un proceso de degeneración que no ha cesado hasta el presente.

         Pocas palabras persisten en el corazón del hombre de todas las épocas, tan queridas y deseadas como la paz. Absolutamente todos sin distingo de raza, comunión y credo desean convivir en paz y sumergirse en ella, ahora bien, desde una visión materialista y moral, podemos observar que el ser humano está predispuesto por muchas circunstancias a dejársela arrebatar, planteándonos de inmediato el dilema existencial perenne y absoluto: ¿Por qué no podemos vivir en paz?, ¿Será que la paz es algo tan frágil que podemos derrumbarla?, ¿Cuáles serán las causas circunstanciales y existenciales que se oponen de raíz a la existencia de la paz? ¿Por qué se le da tanto protagonismo a la muerte, siendo ésta algo tan natural como la vida misma? Estas y otras incógnitas nos enfrentan a un proceso de reflexión profundo que nos lleva a abrir la caja de pandora de la supervivencia de la especie y del planeta tierra.

         La paz es uno de los valores consustanciado con el proceder y el accionar de los seres humanos; en la generalidad, aquellos que practican la paz, tienen como valor la humanidad; sin embargo, la necesidad de acumular riquezas y de acceder al poder, han traído como consecuencia nefasta, la excesiva competencia por ser mejor que su antagonista, o lo que es igual a la aplicación de la amenaza para intimidar a su oponente. En la actualidad ya no basta con la amenaza, ahora se aplica la presunción de una amenaza para atacar al oponente antes que éste manifieste su competencia al agresor.

          En estas condiciones, la paz como hilo conductor de la tolerancia del comportamiento humano, es pasada por alto e ignorada ex-profeso.

         La paz nos sirve para iluminar y orientar nuestros procederes de acuerdo con un comportamiento que pueda tolerar las disidencias y que permita contribuir a enriquecer la convivencia humana dentro de marcos de confrontación y de entendimiento, es como la grasa que reduce la fricción en las coyunturas de un engranaje complejo en su entramado, pero básico en su utilidad.

         Entonces: ¿Qué papel juega la paz en el accionar de los seres humanos?, es simple de comprender. No existirá una paz duradera sin superar en primer lugar, las ambiciones en todas sus dimensiones. En oposición a esta aseveración, debemos comprometernos a presentar propuestas concretas para construir una paz, estructurada y solidificada a través de un discurso que pueda mantener aglutinado las ideas políticas, sociales, económicas y de orden interno, bajo la óptica de una integración que rompa radicalmente el concepto de Estado-Nación, sin sacrificar la soberanía de los mismos, conservando para sí, la potestad de convocatoria en lo ético, moral y ciudadano para hacer frente a las potenciales amenazas que en la actualidad, se ciernen en contra de los procesos revolucionarios de avanzada que están desarrollándose en Suramérica y otras regiones del orbe.
Continuará...

martes, 10 de junio de 2014

Saludos a todas y todos, aca les entrego un nuevo articulo. ! Que lo disfruten ¡


ESTUDIOS SOBRE LA POLEMOLOGÍA.

 

Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira.

Especialista en Historia Militar.

  

“LA VICTORIA HA FAVORECIDO A UNO U OTRO BELIGERANTE, UNO GANABA LA GUERRA, PERO INEXORABLEMENTE LOS DOS PERDIAN LA PAZ”.

 
TEXTO INICIAL DE LA EDITORIAL DE LA REVISTA

“GUERRES ET PAIX”PUBLICADA EN 1966.

 
“SI QUIERES LA PAZ, PREPARA LA GUERRA, DICEN Y HACEN LOS POLITÍCOS. SI QUIERES LA PAZ PRONUNCIA BUENOS DISCURSOS, DICE EL PACIFÍSMO RETÓRICO. PERO NADIE ADMITE QUE TANTOS FRACASOS, DEMUESTRAN QUE EL PROBLEMA HA SIDO MAL PLANTEADO, NI DICE: SI QUIERES PAZ CONOCE LA GUERRA”.
 

G. Bouthoul: Ganar la paz, evitar la guerra,

 Plaza & Janes. Barcelona, España 1970, pág. 377.

 

¿Quién fue Gastón Bouthoul?
 
Abogado, Sociólogo, Doctor en Ciencias Políticas y Doctor en Letras, nacido en la población de Monastir en 1896, protectorado francés de Túnez. Norte de África. Falleció en Paris en 1980. Hombre lleno de una paciencia infinita, colmado de virtudes que le permitieron abordar el fenómeno de la guerra, desde la perspectiva de la paz. La negación de la exaltación humana, le permitió aplicar un juicio recto sobre sus planteamientos.
 
¡Entendamos entonces como un primer abordaje!
 
 ¿ Que es la Polemología?

“Si quieres la paz, conoce la guerra”. Premisa fundamental para poder entender con una perspectiva lógica los estudios polemologícos. Lo que impulsa al estratega a comprender la fenomenología de la guerra, su periodicidad, su tipología, sus facetas y el realismo político imperante. Se basa en el pacifismo funcional (científico) y no en el pacifismo declamatorio.

Premisa de Gastón Bouthoul:  “El estudioso del cáncer le decía a los negadores de sus conceptos, no pretende que los pacientes lo desarrollen, sino conocer el mal para neutralizar sus mortíferos efectos”. De acuerdo con sus estudios llego a la conclusión sobre el carácter periodomorfo del fenómeno de la guerra.

Su hipótesis está fundamentada sobre la función demográfica de las guerras y su periodicidad.

Premisa de Gastón Bouthoul: “Si algo caracteriza a la paz, a todas las paces, es su precariedad. De una u otra forma todas se pierden”. En la historiografía de la humanidad, se registran aproximadamente 8 mil tratados de paz conocidos, todos han dado como resultado una periodicidad limitada de paz. La guerra en todas las épocas históricas, han prevalecido con una frecuencia aterradora.

Gastón Bouthoul desarrollo una labor investigativa bastante extensa, sobresaliendo dos tratados que le concedieron vida a sus postulados polemologícos denominados: “Las Guerras Elementos de Polemología y el Tratado de Sociología”  de 1951. A su juicio: “Los deseos de paz a toda costa caracterizan a las sociedades humilladas”. Europa después de 1945, destrozada por las guerras nacionalistas, había adquirido un estatuto semi-colonial.

A partir de la década de 1970, surge una corriente pacifista con una mentalidad hippy que buscaba compensar y justificar, la actitud belicista preponderante, como una respuesta a la absoluta ineficiencia en lo doctrinal y en lo operacional, de las políticas empleadas para garantizar la paz. Una suerte de “negación de la paz” justificando el fenómeno como si fuera “la guerra algo genético y codificado” que no permite al ser humano vivir en paz.

Premisa de Gastón Bouthoul: “La guerra es la madre de las inventivas, de allí proviene su carácter periodomorfo”, el fenómeno planteado llega a ser extremadamente destructivo, sin embargo, las peores destrucciones terminan engendrando nuevas formas de civilización.

! PRECAUCIÓN ¡

Este planteamiento está fundamentado en un periodo histórico, donde los poderes políticos y sus estrategias, no habían desarrollado los preceptos de aniquilamiento que hoy en día se practican. La ingenuidad de la paz hippy de comienzos de los años setenta, ha finalizado, hoy en día se practica la paz de las corporaciones al estilo WALL STREET.

Los estudios polemologícos han sido duramente criticados debido primordialmente al concepto del “pacifismo esquemático”. Gastón Bouthoul, desarrollo su tesis basándose en la concepción primaria para abordar el fenómeno de la guerra desde dos puntos de vista, “desde el aspecto demográfico y desde la periodicidad”.

El insistió severamente sobre la necesidad de estudiar como una causa generadora de los conflictos. “La sobrepoblación de los espacios geográficos”.

La vocación fundamental de los estudios polemologícos, está directamente relacionada con esta premisa: “Modificar los fenómenos cíclicos y/o periódicos y atenuar sus efectos” . En el caso del estudio de la guerra este precepto nacido de las ciencias sociológicas, se ajusta perfectamente.

Esto permite aligerar la carga de la incertidumbre que impacta la vida colectiva de la sociedad. Gastón Bouthoul, derrumba la creencia en que: “La guerra es el estado patológico de la humanidad”. La Polemología en sus hipótesis, jamás ha inferido que la guerra como producto de la ecuación: MIEDO + TEMOR = INCERTIDUMBRE, llegue a erradicarse.

Sin embargo la función primordial de la guerra es eliminar sistemáticamente el excedente demográfico.

Toda esta situación cambiaria drásticamente cuando en diciembre de 1945, fueron usadas dos bombas nucleares sobre objetivos civiles, marcados por los planificadores de la guerra contra Japón, como objetivos estratégicos militares. Gastón Bouthoul expresaría lo siguiente: “Es imprescindible salvar el empleo de la guerra convencional, y evitar a toda costa el aniquilamiento del planeta tierra”. “La guerra es la cuna natural donde grandes sociedades nacen y en contrapeso otras perecen”.

Es contradictorio; pero si analizamos este fenómeno socialmente aceptado y venerado por la humanidad, como la fuente de todos nuestros males sociales, podríamos entender desde el puerto de la historiografía mundial:

¿Por qué la guerra constituye el ciclo vital del orden civilizatorio?

Entiéndase claramente: si utilizamos las ciencias estadísticas y acometemos el estudio de todos los conflictos bélicos desde 1740, hasta nuestros días de importancia civilizatoria. Nos encontraremos con una verdad incuestionable y una periodicidad estremecedora.
 
Esto nos llevaría a concluir:
 
“Cada 30 años se desata una conflagración que busca equilibrar la balanza de poder entre las sociedades afectadas, involucrando una o dos generaciones de connacionales para ser sacrificados en nombre de cualquier causa considerada justa por unos y por otros”.

En otro escenario menos periódico, aproximadamente cada 100 años ocurre una conflagración de carácter global.

 

 

 

 

 

 

domingo, 8 de junio de 2014

Saludos a todas y a todos, les envió un nuevo artículo, espero que lo disfruten


El Fascismo y la delincuencia organizada en Venezuela


Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira
Especialista en Historia Militar

  

¡Cuando me hablan de cultura, saco la pistola!

Hermann Wilhelm Goering

Reichsmarschall y Comandante de la Luftwaffe Nacional Socialista Alemán, juzgado como criminal de guerra en los tribunales de Núremberg. Se suicidó cobardemente antes de ser ejecutado el 15 de octubre de 1946.

Aunque la atribución a Goering es dudosa, la línea aparece en la obra teatral nazi Schlageter, por Hanns Johst: “Wenn ich Kultur höre... entsichere meinen Browning…

Se ha escrito tanto del Fascismo, que hoy en día cualquier parámetro puede servir para conceptualizarlo o describirlo.

¡Total!

¿A quién le importa realmente enseñar a entender este fenómeno social aterrador?

No deseo caer en el uso tradicional y simplista de lo que representa en sí mismo, una de las obras maestras del amedrentamiento físico y psicológico que han hecho de esta arma discursiva desde los albores de la humanidad, una herramienta indispensable para ejercer formas y modelos de poder.

¿Pero cuáles formas y modelos de poder, el político, el económico, el  social, se podrían preguntar algunos?

¿Totalitarismo?

¿Autoritarismo?

¿Comunismo?   

¿Militarismo?

¿Capitalismo?   

¿Socialismo?

El Fascismo esta interrelacionado con las formas de conducción de las sociedades. Es algo intrínsecamente humano y no se puede derivar. Es la reacción natural por excelencia, convertida en modelo usado para imponer, someter, subyugar y aterrorizar a la población y sus métodos persiguen causarle tanto o más daño al que se considera enemigo del sistema, y su fin último consistiría en el uso sistemático y escalonado de la violencia para anular a su contendor, trayendo como consecuencia, la imposición de una forma de dominación representada en el poder cualquiera sea su tendencia ideológica.

¡No hay escenario de confrontación más odioso y recalcitrante que estar en completa incertidumbre!

El Fascismo necesita, convertirse en un vector de flujo y destrucción, para canalizar la energía humana que va a generar las consecuencias que dentro de su planificación, los ideólogos han diseñado, para alcanzar sus objetivos. Una vez logrado esto,  generalmente el siguiente paso será  controlar el poder, se organizan las facciones que cumplirán determinados roles para coadyuvar con el objetivo estratégico de eliminar rápida y de manera contundente toda oposición, radicalizando sus posiciones en lo político, económico, cultural y militar. Para ello es importante obtener el monopolio de la fuerza de las armas.

¡SALGAN A DESCARGAR LA ARRECHERA!

Esta expresión se convirtió en un catalizador para que el flujo prediseñado de fuerzas de choque, generaran en abril 2014, acciones violentas que causaron la muerte de once personas y un número importante de personas heridas.

¿Pero cabe hacerse la pregunta?

¿Esto es fascismo? Desde el punto de vista conceptual “Sí”, pero observando sus condiciones y el entorno donde se manifestaron los acontecimientos, “No”.

¡He aquí donde la delincuencia organizada hace su aparición!

Tenemos un ordenamiento jurídico, fundamentado en el respeto a los derechos humanos, a su vez nos proporciona las herramientas necesarias para hacerlos valer, ninguna constitución a nivel mundial, brinda este tipo de protección ciudadana.

¿Entonces, porque se la ha dado el tratamiento de fascistas a unos delincuentes?

La violación del estado de derecho debe ser castigada con el máximo de pena posible dentro de nuestra legislación.

La delincuencia organizada, ha sometido a la sociedad venezolana a un estado de indefensión e incertidumbre palpable, sin embargo, hemos venido ocupando los espacios para negarles terreno a las manifestaciones del fascismo, concepto con el cual han maquillado tanta violencia depredadora de la paz.

Este hecho fatal no es nuevo, se ha venido desarrollando desde principios de la década de 1970 hasta finales de los 90, y nos ha llevado hacia un proceso de anarquía política muy bien dirigido por los poderes hegemónicos del orbe bajo el signo de una permanente e indetenible corrupción, erosionando al pueblo venezolano hasta convertirlo prácticamente, en un conglomerado de despojos sociales, una estructura deshumanizada y sin conciencia histórica, despojada de su sentido nacional, desconociendo hasta su soberanía y significado de patria.

Estos elementos en la actualidad constituyen claves estratégicas fundamentales, para doblegar el espíritu nacional, el sentimiento patriótico, y da por hecho la cancelación del ejercicio de la soberanía de los pueblos, que buscan sobrevivir en el concierto de las naciones.

En la actualidad, el Estado venezolano, ha venido trabajando para desmontar estas estructuras corruptas de poder arraigadas tan profundamente, que forman parte activa de nuestra venezolanidad. Es un proceso agotador y desgastante, pero hay que hacerlo para evitar escenarios conflictivos de mayor envergadura.

El Fascismo apuesta todos sus recursos de dominación, para poder conducir a las sociedades afectadas hacia la desaparición de su identidad, sustituyéndola por antivalores representados en el consumismo, el mundo del entretenimiento, la frivolidad, el debilitamiento de los sistemas educativos y la negación absoluta de sus propias realidades.

La delincuencia organizada, ocupa los espacios, muta constantemente, se disfraza de Fascismo, se identifica con causas inverosímiles, busca constantemente la oportunidad, para generar una ganancia, persigue la protección de funcionarios y ONG´S de dudosa procedencia, usurpa y trastoca la historia a sus intereses, se rodea de buen gusto y exclusividad.

El Fascismo, uniforma a la sociedad, se vale de sus necesidades para ofrecerles esperanzas mesiánicas, es xenofóbica por excelencia, persigue implacablemente a la disidencia, confisca la libertad de expresión, elimina el culto religioso, es homofóbica, impone castas y separación social, va radicalmente contra las expresiones culturales, es asesina por naturaleza.

¡En fin!

No confundamos los movimientos fascistas que tratan de imponer su ideología trastocada y fuera de contexto histórico en Venezuela, con una partida de delincuentes organizados, disfrazados de políticos y comerciantes inescrupulosos con ansias desesperadas de llegar al poder, para subastar al mejor postor, nuestra patria venezolana.



lunes, 26 de mayo de 2014

SALUDOS A TODAS Y TODOS, PERDONEN MI PROLONGADA AUSENCIA, LES ENTREGO UN NUEVO CAPITULO DE LA HISTORIA PATRIA DE VENEZUELA

28 DE MAYO DE 1814
BICENTENARIO DE LA 1ERA BATALLA DE CARABOBO

Escrito por:
Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira
Especialista en Historia Militar

 “…Esta maldita Guerra de España fue la causa primera de todas las desgracias de Francia. Todas las circunstancias de mis desastres se relacionan con este nudo fatal: destruyó mi autoridad moral en Europa, complicó mis dificultades, abrió una escuela a los soldados ingleses... Esta maldita guerra me ha perdido...”

Expresión de Napoleón Bonaparte, en su exilio en la Isla de Santa Helena al referirse a la Guerra de independencia española.

Voy a iniciar estas palabras cargadas de emoción patriótica y revolucionaria ante esta gran audiencia cívico-militar, con una verdad innegable apadrinada por los hechos históricos que hoy 28 de mayo de 2014, al cumplirse el ducentésimo aniversario de la 1era Batalla de Carabobo celebramos gloriosamente.

¡…Gracias Napoleón Bonaparte, gracias mil gracias…!

Por invadir al reino de España en 1808 y haber estimulado fervorosamente a nuestros hombres y mujeres américo-meridionales, para definir definitivamente el arduo camino de nuestra lucha por la emancipación absoluta de toda dominación imperial venga esta de donde venga.

Señoras y señores, La libertad e independencia es la herencia que debemos preservar, nuestros enemigos están allí, en espera de mostrarnos débiles, en espera que la corrupción debilite nuestra empresa revolucionaria, en espera que nos corrompamos con los vicios de las viejas prácticas burocráticas, en fin, en espera que nos perdamos irreversiblemente.

Pues voy a ser enfático y muy responsable en lo que les voy a decir. Pueblo de Carabobo, Pueblo de Venezuela, nuestro mayor escudo y mayor fortaleza esta precisamente sustentada en cultivar la memoria histórica de la venezolanidad, de nuestra ciudadanía, es la única forma que existe, para condonar las viejas prácticas hegemónicas neocoloniales que pretenden ajustarnos una correa al cuello republicano y asfixiarnos paulatinamente, engañándonos bajo un manto de frivolidad, de consumo irresponsable y de espejismos de basura globalizante.

Para ello vamos a sumergirnos un poco en nuestro pasado, quizás allí estén las respuestas que tanto ansiamos, para poder construir una comunidad con justicia social, una democracia más racional y republicana, en fin un pueblo más consustanciada con su progreso indetenible hacia la conquista de su integridad moral, ética y revolucionaria.

Días aciagos azotaban a la República, la incomprensión del proyecto de Bolívar se había generalizado y el pueblo falto de educación para comprender la magnitud de su significado, optaba por regresar mansamente a las manos de sus antiguos amos, quienes ofrecían todo tipo de prebendas y regalías con tal que no siguieran el camino del oprobioso Bolívar y sus cómplices.
 
Corría el mes de enero de 1814, los sucesos políticos, sociales y militares se desarrollaban con extremo frenesí, las lealtades al nuevo proceso emancipador se manifestaban dramáticamente, unos aterrorizados por la llegada de las huestes libertadoras al mando del consagrado Libertador Simón Bolívar, otros en permanente excitación, en espera de las transformaciones necesarias para derrumbar la estructura feudal heredada del coloniaje español, y algunos permaneciendo en las sombras, en silencio conspirador, en espera de los acontecimientos europeos que para ese año indicaban la caída del imperio napoleónico y por ende, el fin de la ocupación francesa en España.

La guerra de guerrillas española, desatada sin dar cuartel a las fuerzas expedicionarias napoleónicas, estaba dando frutos y la retirada francesa era inminente.

El futuro de la naciente Segunda República venezolana era incierto, los poderes coloniales, luchaban entre sí por mantener la hegemonía del comercio allende los mares, en espera de repartirse el botín a merced de la sangre de los pueblos expoliados por tanta ambición. El Presbítero José Félix Blanco presintiendo esta situación, expresaría su terrible temor:

¡Nuevas y mayores matanzas; más crueles y abominables atrocidades; más vasto el campo de muerte que presenta Venezuela en este año por siempre fatal! Sin exageración puede asegurarse que el cuadro de desolación y horror que nuestra sola patria ofrece en este pequeño período es, rasgo por rasgo, y autoridad por autoridad, el mismo que en el siglo bárbaro de la conquista presentó la América entera ¡Los mismos crímenes, los mismos estragos, las mismas depredaciones; todo género de maldades, de perfidias y de crueldades; aquella misma sed de sangre, aquella misma rabia, aquel mismo furor, los mismos conquistadores, en fin, bajo distintos nombres.

El Libertador preocupado por garantizar la paz de la República naciente, buscó por todos los medios posibles, consolidar su Ejército Libertador en una fuerza capaz de defender lo libertado, sin embargo y a pesar de su extraordinario avance hacia Caracas en 1813, no le permitió derrotar a las tropas realistas completamente, esta situación táctica adversa favoreció la reconstitución de los batallones enemigos, los cuales en poco tiempo contraatacarían ferozmente.

Bolívar expresaría su inquietud ante la asamblea reunida en la capital el 2 de enero de 1814.

“Para salvarnos de la anarquía, y destruir los enemigos que intentaron sostener el partido de la opresión, fue que admití y conservé el poder soberano. Os he dado leyes; os he organizado una administración de justicia y de rentas; en fin, os he dado un gobierno. Ciudadanos: yo no soy el soberano. Vuestros representantes deben hacer vuestras leyes; la hacienda nacional no es de quien os gobierna; todos los depositarios de vuestros intereses deben demostrarnos el uso que han hecho de ellos. Juzgad con imparcialidad si he dirigido los elementos del poder a mi propia elevación, o sí he hecho el sacrificio de mi vida, de mis sentimientos, de todos mis instantes, por constituiros en nación; por aumentar vuestros recursos; o más bien, por crearlo”.

El dolor de la inconformidad manifiesta en Bolívar, denotaba la falta de conciencia y  compromiso por parte de aquellos hombres poderosos, que a la zaga de los acontecimientos, apostaban por la debacle republicana.

La muerte del Coronel Atanasio Girardot acontecida en la Batalla de Bárbula en octubre de 1813, y la negativa permanente del General Santiago Mariño de consolidar una fuerza militar bajo una sola dirección, a pesar que el Libertador le ofreció el mando absoluto a este último. Permitió al enemigo consolidar sus posiciones y abrir frentes insurreccionales en las Provincias de Coro, Caracas, Guayana y Cumaná, gestando con estas acciones movimientos anárquicos que desataron bajo tenaces liderazgos negativos, la sublevación de las castas sociales que no creían en los cambios propuestos por sus libertadores.

Simón Bolívar lo manifestaría tiempo después.

“Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción.”

Cuando las pasiones partidistas se encendieron producto de los rumores del triunfo español en contra del Emperador Napoleón Bonaparte, comenzó a socavarse las estructuras fundacionales de la República recién creada. El Libertador luchando desde la arena del discurso en la asamblea instalada en Caracas en enero de 1814, manifestaba el deseo de consolidar la unión política en primera instancia, para poder asumir el mando militar y preparar la defensa militar.

“Anhelo por el momento de trasmitir este poder a los representantes que debéis nombrar, y espero, ciudadanos, que me eximáis de un destino que alguno de vosotros podrá llenar dignamente, permitiéndome el honor a que únicamente aspiro, que es el de continuar combatiendo a vuestros enemigos; pues no envainaré jamás la espada, mientras la libertad de mi patria no esté completamente asegurada”.

Los intereses coloniales sin embargo, equipaban con armas y municiones a los contrarrevolucionarios gracias a los servicios de buques estadounidenses, contrabandistas y piratas de poca monta, muchos de estos auspiciados desde la Florida y Puerto Rico trayendo como consecuencia, el fortalecimiento de las acciones militares enemigas que ya hacían mella en el debilitado Ejército Libertador.

José de Austria lo expresa de la siguiente manera:

“En cualquiera dirección que tuvieran que obrar las pequeñas columnas del occidente, se encontraban con enemigos realistas, que si hubieran sido tan valientes como numerosos, los hubieran destruido totalmente en la continua serie de ataques que les presentaban. Carlos Blanco con sus guerrillas, se enseñoreaba en las llanuras de San Carlos; Pedro Ramos, con los suyos, se interpuso entre la Villa de Araure y el pueblo de Sarare; el bárbaro Millet hostilizaba a la ciudad de San Felipe y cometía todo género de crueldades; Reyes Vargas, Inchauspe, Oberto y Torrellas, eran incansables en sus continuos choques contra Barquisimeto, Quíbor y El Tocuyo; Yáñez, Calzada y Puy, con las más respetadas fuerzas, hostilizaban la Provincia de Barinas. Todos estos, como los sanguinarios Boves, Morales y muchos otros guerrilleros que obraban por diferentes puntos de la República, lo hacían bajo la salvaguarda de una segura y arbitraria retirada, y con una base aún más segura y provista de un germen de discordia y de proyectiles inextinguibles situada en Coro, Maracaibo, Apure y Guayana, que abrazan una inmensa latitud del territorio”.

La anarquía se había hecho presente. La guerra civil ya se encontraba en marcha.
Este era el escenario presente para el año de 1814, Bolívar y su Estado Mayor, mantenían una sincronización perfecta en la toma de decisiones que los condujera a consolidar su posición política y militar, sin embargo hay que decirlo responsablemente, habían lideres muy importantes que querían navegar en otras corrientes y no precisamente en abrazar la causa de la justicia social y de la igualdad social y económica, es más, deseaban con fervor colonial que el proyecto emancipador de Bolívar, no pudiera consolidarse. Ya sabemos hoy en día, cuáles eran las razones y los por qué de ese entonces, pero también sabemos fehacientemente, que esas son las mismas razones y las mismas pretensiones que le están disparando a plomo grueso, a la nueva independencia venezolana del siglo XXI.

Al empezar la batalla el General Bolívar arengó a las tropas y a sus comandantes las siguientes palabras: “Soldados vosotros tenéis delante los mismos jefes y los mismos españoles de quienes habéis triunfado en más de 100 combates. Este debe ser el último”.

Citando al profesor Nelson Vielma , presidente del Capítulo de la Sociedad Divulgadora de la Historia de Puerto Cabello, procederé a narrar lo siguiente:
Una vez estando los dos ejércitos en la inmortal sabana el 28 de mayo, se libró la primera batalla de Carabobo. El combate comenzó a la una de la tarde cuando la división del General Rafael Urdaneta, abrió fuego contra el enemigo intentando flanquear a los realistas por la derecha, pero esto era parte de la estrategia para distraer a Cajigal del principal ataque que se dio por el otro flanco y el centro con el avance simultaneo de José Francisco Bermúdez, Juan Manuel Valdés y Florencio Palacios.

Por cerca de una hora las posiciones realistas resistieron la mortífera embestida patriota, dándose feroces combates y un nutrido fuego cruzado hasta que el centro realista, comenzó a ceder. El Mariscal Cajigal entonces envío a “Los Carabineros de Granada” que era la mejor tropa que se dispuso a proteger dicha posición. Como respuesta, El Libertador Simón Bolívar ordeno a Santiago Herrera que con la caballería de José Gregorio Monagas, Juan Josefo Rondón y Lucas Carvajal, los atacaran, mientras la artillería patriota comandada por el Coronel Diego Jalón, se dedicaba a bombardear la posición del Estado Mayor realista, forzándolo a cambiar de lugar varias veces e impidiéndole reaccionar adecuadamente para dirigir las acciones de la batalla.

Mientras tanto los lanceros patriotas atacaron de frente a los “Carabineros de Granada”, obligándolos a presentar batalla, estos al poco tiempo tras un terrible combate empezaron a retroceder, arrastrando con ello a la infantería realista que rompió sus filas y huyo en medio del pánico.

A las seis de la tarde la batalla terminó, y Cajigal intentó organizar una retirada ordenada, pero hasta esta le fue impedida por la caballería republicana que  los atacó desde todos los ángulos. El Mariscal Juan Manuel Cajigal y su Estado Mayor apenas lograron escapar con unos pocos hombres, perseguidos por el General Rafael Urdaneta. Fin de la cita.

Rafael María Baralt, al referirse a esta inolvidable acción, expreso lo siguiente: “Hasta entonces, en ningún campo de batalla venezolano se había reunido ni tanto número de soldados ni tan expertos jefes”.

El General Mariño en medio del fragor de la batalla, expresó lo siguiente: “Soldados de Oriente, mostrad su antiguo valor y concluyamos hoy con el que se nos escapó; que Cajigal al ver nuestra furia, huya despavorido como lo hizo de Barcelona”.

El General Ribas al batallón de Barlovento que el mismo formó, enérgicamente ordenó: “Soldados vosotros en quienes jamás ha podido influir la suerte de la guerra, pues que siempre habéis sido vencedores, vais hoy más que nunca a mostrar vuestro valor y disciplina, y si se nos presenta algún obstáculo para conseguir la victoria; entonces debéis vencerlos”.

Las fuerzas patriotas tomaron en el campo de batalla, 1100 prisioneros, 500 fusiles, 7 piezas de artillería, todos los parques y cajas de guerra, además de 8 estandartes realistas. Las bajas del General Cajigal se contabilizaron en aproximadamente 1000 muertos.

Las bajas del Libertador Simón Bolívar en el campo del honor fueron entre 12 y 40 muertos, pero las mismas se vieron reflejadas con dramatismo en la oficialidad, debido principalmente al arrojo y valentía como condujeron la maniobra, llevando a las tropas hacia los objetivos planteados en la táctica diseñada por el Estado Mayor de Bolívar. Serrano, Toro, Ojeda y La Rosa Hernández, fallecieron. Los Capitanes Gómez, Droz, Altamira, González, el Mayor José María Carreño y el Coronel Manuel Valdez, fueron heridos gravemente.

“Honor y gratitud eterna a nuestros héroes” muchos olvidados, pero hoy serán recordados y recuperados, para que la memoria colectiva de un pueblo agradecido, rinda los honores de su triunfo eminente.

Esta victoria trajo como consecuencia, que las fuerzas realistas quedaran desarticuladas por completo, dándoles un respiro a los patriotas en su proceso de reconstitución como una unidad hegemónica muy superior a las que se les oponían. Sin embargo La Capitulación de Paris, y el triunfo de los Borbones en España en 1814, señalarían que próximamente la balanza de poder se inclinaría a favor de la Legión Infernal conducida con saña y sadismo por José Tomas Boves, liquidando la Segunda República en la Batalla de la Puerta II, y para completar la debacle republicana, el arribo a las costas venezolanas de la Expedición Pacificadora comandada por el General Pablo Morillo.

Lo que marcó  este periodo histórico venezolano lleno de tanta ignominia fue, la extrema exacerbación de los odios raciales y sociales, herencia maldita consecuencia de 300 años de desigualdades, crueldades y discriminación alevosa y criminal impuesta por un régimen colonial feudal y ortodoxo, que no comprendía que su dominación estaba a punto de colapsar y con ello la caída de un entramado de leyes, normas, tradiciones y costumbres que eran imposibles de sostener más tiempo. Los pueblos reclamaban espacios para desarrollarse y el proceso de mestizaje propio de esta tierra venezolana, se presentó de una forma inédita en comparación con otras latitudes americanas. De allí podemos inferir la venezolanidad como: un gentilicio lleno de un espíritu contestatario e inflexible cuando de libertad se trata.

Remontándonos a nuestra época, en la actualidad, vivimos en un proceso definidor de la verdadera independencia nacional, hemos sufrido la arremetida incuestionable de elementos antirrevolucionarios, que nos han hecho mucho daño, pero más allá de sus efectos vemos con pasmosidad, que son nuestros los venezolanos los que caen en el campo de honor de las reivindicaciones políticas, sociales y económicas mientras que hay otros venezolanos que le hacen el juego macabro a intereses de grandes corporaciones transnacionales que siempre han acariciado la idea de fragmentar la patria en pedazos para ser subastada al mejor postor, en detrimento de las poblaciones y sus recursos naturales.

¡Eso jamás lo deberemos permitir! Hay que cultivar la memoria histórica de los pueblos y veremos que ninguna idea torcida y trastocada por tecnócratas piratas y faltos de humanidad, le echaran mano a nuestra patria venezolana.

Celebramos junto a la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar, la fundación de 26 capítulos de la sociedad en cada una de las sedes de la UNEFA, distribuidas a nivel nacional, consolidando la única e inmarcesible idea de masificar el estudio de la historia cívico-militar a nivel universitario como base fundacional del fortalecimiento de la defensa integral, pilar necesario e insustituible para garantizar la seguridad, la paz y la integridad soberana de nuestra patria Venezuela.

Este hecho es único en la historia educativa del país, y el impacto que tendrá se hará notar de inmediato al contar con divulgadores de la historia patria preparados y consustanciados con la medula histórica de la nación, la cual nació precisamente en el crisol de razas y en los campos de batalla a lo largo y ancho de nuestra geografía y los espacios acuáticos, y en especial en el inmortal Campo de Carabobo, cuna de la libertad venezolana. Son 200 años imposibles de ser olvidados.

Celebramos junto al pueblo carabobeño y venezolano esta fecha bicentenaria como uno de los más grandes acontecimientos cívicos militares que abrirían 7 años después, la consolidación absoluta de la libertad venezolana.  Carabobo vio nacer la patria.

Cuando el Estado Mayor Libertador le preguntó al General Bolívar antes de batirse con las fuerzas realistas comandadas por el Mariscal La Torre el 24 de junio de 1821: ¿Por qué Carabobo?  Su respuesta fue lapidaria y contundente:

“Fue en esta sabana, donde hace siete años vencimos a los españoles”. Las cosas para hacerlas bien, hay que hacerlas dos veces, la primera siempre enseña a la segunda”.

¡Independencia y Patria Socialista!
 ¡Viviremos y venceremos!

¡Por su memorable atención pueblo de Carabobo, pueblo de la República Bolivariana de Venezuela!

¡MUCHAS GRACIAS!

lunes, 10 de febrero de 2014

CARTA SIN REMITIR AL COMANDANTE


CARTA SIN REMITIR AL COMANDANTE ETERNO


Caracas, 10 de febrero de 2014

Carta escrita al entonces candidato presidencial Teniente Coronel Hugo Chávez, plasmando mis inquietudes con un primigenio abordaje histórico, reflejándose en ella un punto de vista aguas abajo, de la situación de desesperanza y desinterés nacional sobre los problemas venezolanos antes de abandonar el Siglo XX.

Esta carta jamás fue remitida. ¡De haberlo hecho!, quizás ahora, no estuviera nuevamente redactándola.

Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira

 

HACE 20 AÑOS…

Para: Tcnel. Hugo Rafael Chávez Frías
De:     Stte Edgar Alejandro Lugo Pereira

Cumaná, 07 de mayo de 1997

Constituye un honor y exalta mi orgullo al escribirle estas líneas, sin temor a equivocarme, están preñadas de intensa emoción comprendiendo que en este afligido y maltratado país, existen personas que luchan de manera desinteresada, sin más mérito que preservar la gloria de los héroes de la independencia y a su vez se alzan en guardianes celosos de la memoria de El Libertador.
Los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, luchan cada día tratando de cambiar la senda derrotista que dirigentes sin escrúpulos y faltos de fe nacionalista, han convertido este cuerno de la abundancia, esta tierra de gracia, iluminada y bendita por la gracia de Dios Todopoderoso, en una cuenta bancaria, abonándose para ellos en exclusiva, la riqueza que por ley  corresponde al pueblo venezolano, digno y soberano de recibir los beneficios justos que este pueblo trabajador se merece.
Desde mis inicios como profesional de las armas, he predicado la palabra histórica en todas mis acciones como conductor de hombres, manteniendo el uso perspectivo de la visualización del futuro convirtiéndola en la predica constante por salvaguardar el valor histórico de la patria inmortal, heredada de tanto sacrificio y encono ya marchitado, por las ambiciones que colgaron en el pecho nacional, un cartel de corrupción generalizada en todos los escenarios de la vida de esta sociedad rentista y espectral.
Usted representa al Coronel Juan José Rondón, comandante de la caballería llanera en la Batalla de Pantano de Vargas, y cuando Simón Bolívar, daba todo por perdido ¡Le gritó! ¡Coronel, salve usted la patria! y con una decidida carga la salvó. Pues bien, necesitamos otra carga tan valiente y decidida para salvar nuevamente a la patria, nadie se la está imponiendo, pero es una revelación que clama su atención desde los anales históricos transcritos en pesados libros ya olvidados por la vorágine del saqueo y expoliación anárquica de este pueblo venezolano, que solo ha aprendido a resistir con estoicidad los golpes certeros del látigo abrumador de tanta ignominia y asquerosa pasividad.
Si el pueblo abre los ojos y decide que usted sea quien lleve las riendas de nuestro país, tendrá la oportunidad de resarcir tanto daño y dolor consumado en la madre patria, ella dejara de llorar, podrá curarse poco a poco las heridas abiertas en su carne y como madre acogerá en su seno, a sus hijos e hijas incluyendo a quienes le hicieron daño. ¡Ella sabrá perdonar en su momento a todos sus verdugos! ¡Comandante este es su momento!
Recuerdo los días de clases en la AMV, las cátedras “Evolución del Pensamiento Militar” y “Filosofía de la Guerra”, los profesores trataban por todos los medios de invisibilizar nuestros héroes patrios en favor de los grandes capitanes de la historia militar, ocultándonos con alevosía criminal, los textos que reflejaban la gesta social emancipadora, trataron de mostrarnos una realidad diferente de la verdad libertaria y revolucionaria porque sabían, quizás premeditadamente, que el movimiento MBR-200, dirigido por Usted en estos momentos, esta fortalecido por los ideales independentistas que están en pleno proceso de efervescencia.
Esta bizarra realidad hizo comprender a mi generación militar: ¡No éramos un atajo de idiotas!
De inmediato comprendimos que mi país si tiene esperanzas, ¡Llego la hora de los hombres justos! Usted trató de derrocar un gobierno infame en su debida oportunidad, y no lo logró militarmente, pero obtuvo el triunfo total en todos los escenarios de la vida pública nacional. ¡Usted consolidó la victoria de la verdad histórica!
¡A veces pienso y trato de preguntarme! ¿Por qué razón no hemos podido levantar a Venezuela de donde está postrada? ¿Será que no nos sentimos venezolanos? ¿Será que se nos coaguló la sangre patriota en las venas? Hemos permitido que ignorantes y faranduleros de pacotilla hayan ido socavando las bases de una sociedad históricamente solidaria y comprometida con el buen vivir. Estoy seguro que si El Libertador viviera, no le daría pesar llevar al cadalso a todos y cada uno de los vendedores de la patria, por haber usado su nombre como pretexto para las cosas más infames.
¡No es justo lo que está aconteciendo en Venezuela! A veces me avergüenzo ver y leer los tristes espectáculos que a cada momento y sin parar, montan los senadores y diputados que y como hienas hambrientas, debaten a quién le corresponde una comisión y a quién otra. ¡El pacto punto fijista eliminó la representatividad y se robó el alma de la emoción electoral! En pocas palabras ¡Nos mataron la democracia!
Quizás el ¡Por Ahora! constituyó en su momento el pegamento necesario para agrupar tantos gritos desoídos, tanta hambre junta, tanta sangre derramada, tantas lágrimas sentidas, tantas madres desgarradas, tanta democracia fallida. En fin tanta patria desgraciada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 22 de enero de 2014

REFLEXIÓN

REFLEXIÓN.

UN SOLDADO ARGENTINO QUE REGRESABA DE LAS ISLAS MALVINAS AL TÉRMINO DE LA GUERRA LLAMÓ A SU MADRE POR TELEFONO DESDE EL REGIMIENTO 1 DE PALERMO EN BUENOS AIRES, Y LE PIDIÓ AUTORIZACIÓN PARA LLEVAR A UN COMPAÑERO MUTILADO CUYA FAMILIA VIVÍA EN OTRO LUGAR. SE TRATABA -SEGÚN DIJO- DE UN RECLUTA DE 19 AÑOS QUE HABIA PERDIDO UNA PIERNA Y UN BRAZO EN LA GUERRA Y QUE, ADEMÁS, ESTABA CIEGO.

LA MADRE, FELIZ DEL RETORNO DE SU HIJO CON VIDA, CONTESTÓ HORRORIZADA QUE NO SERÍA CAPAZ DE SOPORTAR LA VISIÓN DEL MUTILADO Y SE NEGÓ A ACEPTARLO EN SU CASA. ENTONCES EL HIJO CORTÓ LA COMUNICACIÓN Y SE PEGO UN TIRO.

EL SUPUESTO COMPAÑERO ERA ÉL MISMO, QUE SE HABÍA VALIDO DE AQUELLA PATRAÑA PARA AVERIGUAR CUÁL SERÍA EL ESTADO DE ÁNIMO DE SU MADRE AL VERLO LLEGAR DESPEDAZADO".

CARTA ENVIADA POR UN EXILIADO DE LA DICTADURA MILITAR ARGENTINA, EN ABRIL DE 1983, AL ESCRITOR COLOMBIANO GABRIEL GARCIA MARQUEZ.