sábado, 26 de julio de 2014

SEXTA ENTREGA ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ


SEXTA ENTREGA
ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ


Escrito por:


Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira.


Especialista en Historia Militar.


No obstante la paz en el plano de las relaciones humanas, resulta ser una realidad bastante dinámica, y hay que esforzarse para poder garantizarla, y es la disuasión a través de la integración, que nos ofrece un reto de grandes proporciones. Plantear la unión de los pueblos, sin recurrir al elemento de la violencia como arma para amedrentar al enemigo superior, es tarea prioritaria y objetivo de los gobiernos de turno, sin menoscabo de la tranquilidad de los pueblos a quienes gobiernan, y al mismo tiempo, entender que practicar la paz no es sinónimo de debilidad sino de gran fortaleza.


 Esa fortaleza radica básicamente, en la memoria de los pueblos gobernados que confían en sus dirigentes, para ser conducidos por el camino de la tranquilidad pública y el bien común, sin esperar otro resultado que no sea precisamente el deseo de vivir en paz.


La riqueza de la paz brota precisamente de la necesidad de convivir en armonía, sin embargo esa armonía; hoy en día, esta desentonada por la práctica de antivalores que nutren la violencia sistematizada a través de los medios de comunicación, la moda, la música popular, el consumismo desmedido y sin control que se impuso sobre el mundo civilizado, generando una dialéctica entre lo que produce satisfacción y felicidad y lo no deseado, el sufrimiento.


         Estableciendo una máxima sobre la paz, la misma se debe construir sobre la base de saber escuchar el clamor de los pueblos.


Los gobiernos tienen ese deber insoslayable de comprometerse profundamente con esa contundente verdad, es la única vía y modo de acceder a ella, pero hemos olvidado cómo hacerlo, precisamente por dejar de practicar las virtudes sustituyéndolos por otros aspectos más violentos y siniestros del comportamiento humano que se han transmitido de generación en generación.


La ley natural nos impone a través de la conciencia moral practicar la paz, mostrando sus efectos y traduciéndola en actitudes, comportamientos y expresiones positivamente favorables que permitirán abrir los procesos de diálogo permanente y con ello cancelar la violencia que irrumpe como resultado de la intransigencia e inobservancia de los procesos naturales de socialización mas allá de la raza, condición social, política o religiosa que marcan a un conglomerado humano.


La crisis de los valores y principios morales son hoy en día un hecho muy grave, se han invertido e invisibilizado en un boicoteo sin cartel acorralada por los protagonistas de la cultura de la muerte, es urgente educar a la conciencia para reencontrarnos con ella y revitalizar la actuación de la paz como pieza única de la nueva cultura que erosionara la popular cultura por la muerte y sus consecuencias.


¿Tenemos anestesiada la conciencia, que no nos damos cuenta de la precaria situación que la humanidad tiene en la actualidad?


Se comenta por todas partes y por diferentes medios comunicacionales, sobre el estigma de la corrupción, y de la irresponsabilidad de los políticos aliados con el mundo financiero, o lo que es igual a la ecuación:


Poder + dinero= dominación.


Es la práctica constante de este fenómeno, lo que ha permitido elevar la inconsciencia moral, la falta de responsabilidad, el afán de lucro desmedido, lo superfluo y banal y la falta de justicia social y solidaridad, sobre las conciencias de la mayoría que solo observan en silencio, como se desarman las sociedades y se debilitan los principios naturales de la vida, para convertir a los seres humanos en simples obreros sin destino, absorbiendo toda su plusvalía para generar un estado final deseado como es el amortajar y enterrar la equidad y junto a ella la paz.
Continuará...

martes, 15 de julio de 2014

RESPUESTA A LA PREGUNTA DE UN GRAN AMIGO...

RESPUESTA A LA PREGUNTA DE UN GRAN AMIGO:

Te respondo la primera... El Caballo blanco pertenece a los iconografistas que han idealizado la figura del héroe en una bestia blanca como símbolo de hidalguía, pureza de corazón y entrega absoluta a la causa más noble o a la causa más infame, depende del cristal con el cual sean apreciados los próceres tiempo después. Los mas descarados lo hacen en vida para vanagloriarse de su miseria. ¿Cuántos heroés o tiranos han posado para los artistas en vida o fallecidos sobre un animal tan noble? !La mayoría carecen de la nobleza precisamente reflejada en el animal en cuestión¡ Bolívar, ciertamente monto algún caballo blanco, lo hacia en sus entradas triunfales, sin embargo el prefería cabalgar Cuartos de Milla o Francés dependiendo de lo agreste del terreno, el clima y la exigencia del combate en las cuales participaba frecuentemente. El tenia dos monturas preferidas de raza francés y eran conocidas como Canelo, por su color a la especia y Palomo por su blanquecina piel. Pero te acoto algo más, cuando viajaba lo hacia de incognito y usaba un burro, para el, era más cómodo, menos agotador, más estable, advierten con rapidez el peligro del camino y nadie se iba a imaginar que "El Libertador" andaba por allí, montando un animal innoble... Por las dos ultimas preguntas no vale responderlas porque opacan la respuesta de la primera... Un gran abrazo Omar.

miércoles, 9 de julio de 2014

QUINTA ENTREGA, ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ



Escrito por:
Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira
Especialista en Historia Militar

QUINTA ENTREGA

 …“La ansiedad es un miedo generalizado, irracional, no dirigido al blanco adecuado. La ansiedad es más común que la agresividad. La gente se avergüenza de ella, el orgullo intenta encubrirla, en efecto el código ético premia el coraje y la confianza en sí. Las causas de la ansiedad pueden ser distintas: una infancia llena de hostilidad hacia los padres, la inseguridad económica, la falta de status o de prestigio” …

 Ahora bien, de acuerdo como se percibe la amenaza, el hombre utiliza la agresión física y psicológica para combatir el supuesto mal que le presiona, llegando incluso a materializar la acción mediante la eliminación de su oponente, desembocando la violencia entre las partes, muchas veces sin un motivo realmente contundente para evitarla, convirtiéndose en una reacción de simpatía que activa de forma inmediata un estado de conflicto lo que trae como consecuencia la cancelación de la paz.

Un ejemplo dramático fue lo ocurrido en abril de 1994 en la República de Rwanda, cuando los hutus masacraron a sus rivales tutsis para  controlar el poder político de su nación, entre otras causas.
Aproximadamente un millón de personas fueron aniquiladas sistemáticamente (hombres, mujeres y niños) bajo la observación complaciente de la comunidad internacional, siendo una causa histórica de tanta barbarie, el proceso de segregación impuesto por el Reino de Bélgica, cuando  colonizaron este territorio africano que estaba bajo control del Imperio Alemán durante la I Guerra Mundial, hasta la independencia ruandesa de los Belgas en 1962.

Por consiguiente hay que creer y convencerse, que el primer valor y plataforma fundamental para conseguir la paz en el plano de las relaciones internacionales, sin duda es el respeto a disentir de una posición u otra; sin importar sus consecuencias, hay que sumar mucha consideración y el aprecio por las personas y su dignidad humana. Lo sucedido en Rwanda en 1994, y en otros escenarios internacionales, debe de llenarnos de reflexión, cuando empujamos a un conglomerado humano hacia la frontera del ostracismo y la denigración de la vida, estamos condenando a la paz a una muerte segura.

En el plano de las relaciones humanas, la paz posee un lugar verdaderamente importante en la vida misma, los valores de respeto, aprecio y consideración, son condiciones mínimas para que se mantenga frondosa la buena voluntad de los hombres desarrollando con esto, un ambiente propicio para que la paz en todos sus alcances pueda prevalecer sobre el fenómeno recalcitrante de la guerra.
Hay que crear las condiciones mínimas para que la buena voluntad de los hombres prevalezca, sobre el comportamiento violento y extremista que trata de justificar siempre los hechos perversos con que se daña el equilibrio social de una comunidad.

No hay derecho que estas conductas propias de grupos de poder desequilibrados en sus actuaciones políticas y financieras, destruyan la paz de los pueblos para satisfacer intereses que solo están dirigidos hacia un objetivo fundamental; imponer el ejercicio de la dominación absoluta.
Los hombres y mujeres que dirigen estos centros de poder, nunca han puesto en ejercicio el poder de la paz, ¿Por qué?

La respuesta consiste en que la paz no es comercial, no vende y por consiguiente no genera dividendos, pero la guerra es el fenómeno comercial más rentable que ha descubierto el hombre y por lo tanto, se puede adaptar a los requerimientos de épocas, pensamientos políticos, corrientes religiosas y económicas y su resultado claro es: La acumulación indiscriminada de riquezas sobre los cadáveres de sociedades mutiladas física y mentalmente por generaciones, las cuales invariablemente cultivarán la sed de revancha. La historiografía está repleta de hechos bien documentados que narran estas vicisitudes.

Es realmente curioso y llama la atención, cuando dos o más sociedades no están en paz, rompen relaciones en diferentes ámbitos del quehacer humano, sin embargo muy raras veces materializan hechos violentos que las lleven a una situación de beligerancia y por ende a la guerra. Pero cuando el respeto es el que se pierde, automáticamente entran en una espiral de violencia sistemática que no se detendrá, hasta que sea irreversible la búsqueda de la paz.

Continuará...

jueves, 3 de julio de 2014

CUARTA ENTREGA: ENSAYO CRITÍCO SOBRE LA PAZ


                                                                                                    (3)

ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ
Escrito por:
Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira
Especialista en Historia Militar

CUARTA ENTREGA



 Vista la riqueza del término paz, tanto en su definición como en su significado etimológico y dado su amplia constitución para su consecución, se considera conveniente analizar la concepción filosófica de la paz.
…“Paz es la máxima integración del ser humano en sus relaciones personales y sociales. Desde la antigüedad este concepto es tema de especulación filosófica y objeto de la esperanza religiosa de salvación”[1]…
Sin embargo existe mucha gente que no se preocupa ni les interesa construir y vivir en paz; de hecho, son ellos incluso los enemigos de la paz. Constructores y protagonistas de una industria de la anti-paz, viven de la guerra, del odio, la violencia, la carrera armamentista, protagonista de la cultura de la muerte, boicoteando y derrumbando cualquier esfuerzo en pro de la paz.
Pero no por ello pierde valor la paz; al contrario, esta máxima de los hombres de buena voluntad, adquiere una aspiración mayor tanto en lo personal como en lo social, y es allí donde la paz encuentra su atalaya, la justicia social generadora del bien común.
Desde el punto de vista sociológico, una sociedad que manifiesta un comportamiento equilibrado, transparenta felicidad, cuando se observa en los pueblos tranquilidad y sosiego, su conducta refleja su orden interior, el cual podemos denominar precisamente: un estado de paz.
Por el contrario cuando una sociedad esta desequilibrada observa un desorden interior, generando falta de armonía que es causa aparente de estar en pie de guerra contra otras personas, acompañada de niveles de agresividad que varían según los estímulos negativos presentes en su entorno, esto puede ser visto desde la actitud individual, hasta la colectiva y puede ser medible y cuantificable estadísticamente; de hecho, la importancia del control estadístico de una sociedad permite conducir de manera efectiva el ejercicio de las políticas en las diferentes áreas, y su fin es: reducir los impactos negativos que generan las incertidumbres con las que se someten diariamente a un conglomerado humano.
La ansiedad es el estado último de la angustia existencial y el ariete con que se derrumba la paz, siendo el caso más severo la perdida de la paz interior individual, y cuando esta se suma a otros en un colectivo, de inmediato aparece la negación de la esperanza y por ende, la pérdida absoluta de la paz. Con esto ya se tiene el abono necesario para que irrumpa en el escenario, los estados de beligerancia propios de las sociedades en conflicto.
… “Angustia es un sentimiento de inquietud por un mal que se aproxima. Aunque en general está orientada a un objeto, no obstante puede surgir sin presencia de ningún objeto desde su base físico-psíquica. Mientras que la agresión mueve al hombre a combatir un mal, la angustia incita a eludir el mal o huir de él. Cuando eso es imposible, la angustia con frecuencia se trueca en agresión… La angustia no solo se refiere a un mal material, sino también a la amenaza de valores espirituales y del sentido de la existencia humana”[2]…
            ¿Es qué acaso hasta el miedo puede perturbar la paz del hombre? Por lo visto sí. Aunque el miedo necesita una percepción cuidadosa de la fuente de donde proviene, resulta cierto, que la fuente aun siendo conocida, la persona no la pueda controlar. Un ejemplo clásico es el caso de un hijo, que a conciencia ha hecho algo malo y súbitamente aparece el padre, de inmediato el miedo se hace presente.
         …“Yahveh. Dios, llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? Este contestó: Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí”[3]…
         Resulta cierto que el hombre a conciencia, sabe discernir cuando ha perdido su orden interior; su estado de paz y como resultado la sociedad también, ya que forma una parte del todo, convirtiéndose en un absoluto del cual no se puede disgregar, apareciendo otro elemento negativo que atenta contra la paz y está representada en la palabra ansiedad.
Continuará...



[1] BRUGGER, Walter. “Paz” en Diccionario de Filosofía. Editorial Herder. Barcelona, 1983, pág. 418.
[2] ROTER. “Angustia” en: Diccionario de Filosofía. Editorial Herder. Barcelona, 1983.  pág. 62.
[3] Génesis. Capitulo 3. Versículos 9 y 10.

jueves, 26 de junio de 2014

Tercera entrega: Ensayo crítico sobre la paz


ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ

Escrito por:
Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira
Especialista en Historia Militar

TERCERA ENTREGA
           Como ya hemos inferido en líneas anteriores, la paz no tiene un concepto universal, y su identidad está ajustada al enfoque según el saber del campo humano refiera, en las áreas de la moral, lo teológico-espiritual, lo psicológico, lo esotérico, etc. Incluso las definiciones que aporta el diccionario de la Real Academia de la Lengua son reflejo de la amplitud de este concepto.

…“Paz f. Teol. Virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego. Pública tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposición a la guerra. Concordia y buena correspondencia de unos con los otros. Genio sosegado y apacible. Convenio entre dos o más Estados para poner fin a una guerra. En la misa, ceremonia en que el celebrante besa el altar. En las cátedras se da a besar a una reliquia. Esta misma reliquia o imagen. Saludo que se hace dándose un beso en el rostro que se encuentren. Octaviana, fig. La completa y prolongada. A la paz de dios. Loc, fam, con que se despide uno de otro. Con paz sea dicho. Expr, con permiso, o sin ofensa. Dejar en paz a uno. Morir y salvarse. Estar en paz. Hablando de ganancias y pérdidas, contenidas, etc. Quedar uno como estaba u obtener alguna compensación proporcionada. Meter paz. Paz sea en esta casa, expresión con que se saluda al entrar en una casa. Poner paz, establecer o imponerla entre los que riñen y discuten. Sacar a paz y a salvo a uno. Librarle de todo peligro o riesgo. Venir uno de paz, venir sin ánimo de reñir”[1]…   
          De todas las definiciones presentadas, es conveniente resaltar que hay muchas expresiones comunes donde se utiliza el vocablo paz, y que guardan proporción e igualdad con otras, que de una u otra forma guardan ese mismo sentido entre las que podemos mencionar: virtud, concordia, beso, misa, saludo, genio, convenio, despedida, permiso, compensación, librar, bien, entre otros, dándonos a entender que la paz y sus interpretaciones etimológicas, son de hecho un elemento absoluto que está ligado íntimamente con las palabras vida y muerte, que a su vez son términos absolutos.

Esto nos indica, que para poder relacionar la paz con el proyecto de integración buscado, es imperativo proponer alternativas para su aplicación, saliéndose del esquema tradicional de interpretación y haciendo de la paz  un catalizador que persiga la desconfiguración del ejercicio de la guerra y su desarme frente a las armas de la paz, frente a la paz, la guerra no puede negociar, frente a la paz, la guerra es un absoluto desperdicio, frente a la paz, la guerra es un objeto muy viejo y anticuado.

La paz debe lograr alcanzar, que la guerra con sus armas, sus uniformes y sus botas, sean vistas como algo ya pasado de moda, (algo extraño de comprender para muchos, viniendo esta apreciación de quien les escribe, precisamente de un militar) y que la moda ahora y en el futuro será la paz; tanto así que desde el star system  deberíamos partir, para obtener el compromiso por una causa noble y lograr que el mensaje llegue a todos y en todos los lugares del planeta, como lo logro la campaña de erradicación llevada por las Naciones Unidas contra la temida Pollox o Viruela; eliminándola definitivamente del planeta en 1977, último caso activo en Somalia.

Hombres de paz, médicos, misioneros, personas comunes  muchos sin paga y sin salario, unidos a militares, policías y políticos (el sistema de guerra de cualquier país), lograron combatir la viruela en todo el mundo hasta su derrota final, haciéndose bajo el estandarte de la paz, inclusive en territorios donde se combatían guerras, estas detenían las acciones bélicas, para tratar con la vacuna a los pueblos y salvarlos del enemigo superior.

Nos encontramos al fin frente al inmenso horizonte de la paz, la cual tenemos que recorrer para poder conocerla y aplicarla; construirla para poder sacar provecho y beneficio de ella; cultivarla para poder cosechar sus frutos; protegerla para conservarla. Pero la paz no la podemos limitar, ya que su horizonte es muy amplio. Si la limitáramos encerrándola en un concepto tradicional, la empobreceríamos y quizás hasta dejaría de ser, fenómeno actual donde se presenta la paz como algo incomodo y que viene siendo sustituida por un concepto de “Guerra preventiva”[2] para garantizar la paz, utilizando la guerra para imponerla.
Continuará...





[1]  AA.UU. “Paz en: Enciclopedia Universal Ilustrada Europea-Americana. Tomo XLII, pág. 1064. Editorial Espasa-Colpe. S.A. Madrid, 1975.
[2] Creado por los asesores del presidente George W Busch, para justificar el derecho de intervención militar del gobierno estadounidense, en asuntos de seguridad nacional. www.cubadebate.cu

miércoles, 25 de junio de 2014

Segunda entrega: Ensayo crítico sobre la paz


ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ

Escrito por:

Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira

Especialista en Historia Militar

SEGUNDA ENTREGA

         Para ello es materia primordial atacar de frente y con compromiso, los abismos sociales que son causantes directos de la gran pobreza y denigración existente en la región. ¡No hay algo más  doloroso para una persona marginada de la riqueza de su patria, que el  saber y sentirse pobre, y no tener ninguna oportunidad para acceder a la misma!

          Al tratar de abarcar el concepto de la paz, hay que entender la dificultad representada en sintetizar una idea tan amplia y repleta de conceptualizaciones tan disimiles, que como consecuencia traería y de hecho generaría, fricción para quien los confronte.

         Solo la justicia social y la comunión de esfuerzos balanceados y dirigidos hacia la paz, lograrán reducir los abismos sociales haciendo materializar en principio, un diáfano equilibrio que irá apuntalándose con el transcurrir del tiempo, para darse en sí mismo la suficiente fortaleza y poder perdurar en contra de los avatares de grupos poderosos empecinados históricamente en torpedearla.

Hay que redescubrir la paz y todo su significado, esto puede lograrse mediante la utilización del método discursivo,  impactando los modelos educacionales en todos los niveles y modificando paulatinamente las actitudes y los comportamientos humanos, erradicando la siguiente idea: ¡Que los eventos históricos violentos son cíclicos y como resultado tienden a reeditarse¡

 Entonces surge un cuestionamiento: ¿Por qué la paz no se reedita?

El verdadero enemigo de la paz en estas últimas tres centurias en el hemisferio occidental, ha sido la imposición del poder del hombre sobre el hombre, el ansia de dominación y subyugación de los pueblos y la acumulación generacional de las riquezas minerales y cualquier otro fruto generador de codicia, capaz de comprar las conciencias humanas encargadas de perturbarla, haciendo cíclica la escala de violencia como herencia transmitida de padre a hijo, creando un círculo vicioso de rancio abolengo, escudos de armas, apellidos notables y lacayos servirles para mantenerlos.

Debemos ser responsables y proponer amplias perspectivas de análisis y estudio para desarrollar renovados conceptos sobre la paz, utilizando como premisa fundamental, la justicia social, la cual jamás deberá estar subordinada al poder económico y político, estas dos últimas se han encargado de invisibilizarla, cometiéndose crímenes históricos en contra de la humanidad y el ambiente, ya que el eslabón más sensible de esta cadena ha sido precisamente el ser humano desposeído y sin educación para defenderse.

 Ejemplos históricos sobran y están relatados en hermosas historiografías representando obras épicas pero, de un pasado aborrecible y absolutamente condenable.

Hay que ubicar la paz en el contexto del nuevo concepto de integración de los pueblos suramericanos, como el elemento central del poder disuasivo sin necesidad de buscar otros elementos más pueriles para emplearlos en legítima defensa, evitando con esto, formar parte de los viejos esquemas de dominación que han permitido precisamente subyugarnos y someternos a líneas de consumo político, para satisfacer  grupos de poder establecidos en las áreas de: industria de armamento, químico-farmacéutico y petroquímico, denominándolas: triadas de grandes mafias, que cocinan en estas regiones sus grandes negociados en contra de los pueblos, generando constantes conflictos en detrimento del estado de paz.
Continuará...

martes, 24 de junio de 2014

Saludos a todas y todos, les entrego para su disfrute, la primera parte de un estudio sobre el fenómeno de la paz


 ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA PAZ

Escrito por:
Teniente Coronel Edgar Alejandro Lugo Pereira
Especialista en Historia Militar

PRIMERA ENTREGA

         Al escoger este tema ¿PAZ? tan complejo y heterogéneo, salta a todas luces la imperiosa necesidad de evaluar este concepto fuera de cualquier parámetro observado por historiadores, filósofos, literatos, religiosos, psicólogos, científicos, humanistas y antropólogos entre otros, se observa la paz como algo que siempre ha estado allí, pero que nadie comprende, al contrario, hay que ver este fenómeno netamente humano e intangible como parte de un conjunto de acciones, expresiones, sensaciones, percepciones, intuiciones, entonces surge la pregunta: ¿Por qué la paz nos hace sentir bien?.

         Definitivamente hay que establecer como un todo, que la paz es la más excelsa manifestación de tolerancia y comprensión que hay entre los seres humanos y funciona como un lenguaje, sin palabras o sonidos guturales o expresiones escritas, es un código de conducta que todos, absolutamente todos los seres humanos practicamos desde que la especie empezó a convivir en espacios organizados como sociedad, y es desde ese momento, la paz inició un proceso de degeneración que no ha cesado hasta el presente.

         Pocas palabras persisten en el corazón del hombre de todas las épocas, tan queridas y deseadas como la paz. Absolutamente todos sin distingo de raza, comunión y credo desean convivir en paz y sumergirse en ella, ahora bien, desde una visión materialista y moral, podemos observar que el ser humano está predispuesto por muchas circunstancias a dejársela arrebatar, planteándonos de inmediato el dilema existencial perenne y absoluto: ¿Por qué no podemos vivir en paz?, ¿Será que la paz es algo tan frágil que podemos derrumbarla?, ¿Cuáles serán las causas circunstanciales y existenciales que se oponen de raíz a la existencia de la paz? ¿Por qué se le da tanto protagonismo a la muerte, siendo ésta algo tan natural como la vida misma? Estas y otras incógnitas nos enfrentan a un proceso de reflexión profundo que nos lleva a abrir la caja de pandora de la supervivencia de la especie y del planeta tierra.

         La paz es uno de los valores consustanciado con el proceder y el accionar de los seres humanos; en la generalidad, aquellos que practican la paz, tienen como valor la humanidad; sin embargo, la necesidad de acumular riquezas y de acceder al poder, han traído como consecuencia nefasta, la excesiva competencia por ser mejor que su antagonista, o lo que es igual a la aplicación de la amenaza para intimidar a su oponente. En la actualidad ya no basta con la amenaza, ahora se aplica la presunción de una amenaza para atacar al oponente antes que éste manifieste su competencia al agresor.

          En estas condiciones, la paz como hilo conductor de la tolerancia del comportamiento humano, es pasada por alto e ignorada ex-profeso.

         La paz nos sirve para iluminar y orientar nuestros procederes de acuerdo con un comportamiento que pueda tolerar las disidencias y que permita contribuir a enriquecer la convivencia humana dentro de marcos de confrontación y de entendimiento, es como la grasa que reduce la fricción en las coyunturas de un engranaje complejo en su entramado, pero básico en su utilidad.

         Entonces: ¿Qué papel juega la paz en el accionar de los seres humanos?, es simple de comprender. No existirá una paz duradera sin superar en primer lugar, las ambiciones en todas sus dimensiones. En oposición a esta aseveración, debemos comprometernos a presentar propuestas concretas para construir una paz, estructurada y solidificada a través de un discurso que pueda mantener aglutinado las ideas políticas, sociales, económicas y de orden interno, bajo la óptica de una integración que rompa radicalmente el concepto de Estado-Nación, sin sacrificar la soberanía de los mismos, conservando para sí, la potestad de convocatoria en lo ético, moral y ciudadano para hacer frente a las potenciales amenazas que en la actualidad, se ciernen en contra de los procesos revolucionarios de avanzada que están desarrollándose en Suramérica y otras regiones del orbe.
Continuará...